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martes, 13 de marzo de 2012
La generación de los errores
Muy buenas a los lectores, hoy en lugar de hacer una entrada de lo que me gusta, quiero compartir con vosotros algo que no hago más que observar y que me pone de verdadera mala leche: los errores en los sistemas de ocio electrónico actuales.
¿Recordáis algún error que no se subsanase más que un par de soplidos o en el peor de los casos un bastoncillo con alcohol en los contactos en sistemas clásicos como Master System, NES, Mega Drive o Super Nintendo? Porque yo sinceramente NO, vale que las máquinas más actuales o contemporáneas hacen mil cosas más, pero diablos, también tienen que pasar controles de calidad más estrictos que los que había antaño, y sin embargo toma, ahí las tienes, una que se sobrecalienta y se quema la gráfica, otra que te suelta un anillo de luces rojas, otra que se le parte la bisagra y otra que se le llena la pantalla de píxels muertos, creo que no hace falta que enumere cual es cual, ¿no?
Llevamos una generación que si bien será recordada por los enormes lanzamientos que disfrutamos, también será recordada por la ingente cantidad de fallos y bugs que sufrimos, que si bien es cierto que los servicios técnicos se ocupan de forma muy competente de solucionarlos, en su inmensa mayoría directamente sustituyendo la máquina, pero es que volvemos al problema de raíz y es que NO DEBERÍAN EXISTIR, o en caso de haberlos ser casos puntuales, pero ésto no es así.
Decidme, ¿quien no conoce a alguien que haya padecido el temido E-74 o el RRoD, las tres luces rojas, en su X-Box 360? ¿O el problema del sobrecalentamiento y fundición de la gráfica con su luz amarilla en la Ps3? ¿O la rotura paulatina de la bisagra, pérdida de imagen en la pantalla superior o pantalla táctil no reactiva de la DS Lite? ¿O la pérdida de puntuación de Miis en 3DS? ¿O la Wii que de repente deja de leer porque sí?
Ojo, que la anterior generación no estaba exenta de fallos, errores y bugs, que la Ps2 era conocida por sus problemas en el calibrado de la lente, pero a fin de cuentas es un problema por desgaste de piezas, no por mala construcción o por un control de calidad deficiente. La primera PsX por problemas de diseño también salió escaldada, pero a partir de cierto momento en que lo corrigieron, ni un fallo, hoygan...
Y ya si entramos en "comparaciones odiosas", ¿cuántas Saturn conocéis que se estropearan? ¿DreamCast rotas más allá del problema de los reseteos puntuales (que para el que no lo sepa estaban provocados por un problema en una resistencia)? ¿Game Boy Advance que no cargara juegos? ¿Neo Geo Pocket que no iniciara correctamente? ¿Máquinas de la generación de 16 bits que no funcionaran? ¿Alguna Neo Geo AES estropeada o Neo Geo CD/CDZ que no leyera?
Por favor, si yo poseo aún mi NES y mi SNES y funcionan ambas a la perfección, después de más de 15 años de uso y su actual almacenamiento en los altillos...
No sólo estamos pagando unos precios que hacen que nuestra economía se estremezca tanto por hardware como por los juegos, que antes más o menos tenían justificados los precios por la fabricación de los componentes de los cartuchos y su circutería, pero ahora no dejan de ser DVD o BRD con un coste de fabricación muy bajo, sino que vivimos con una maquinaria con una obsolescencia programada realmente baja, o lo que es lo mismo en lenguaje más mundano, una vida útil corta, MUY corta. Y ésto es lo que me pone de mala leche, como decía al principio de ésta diatriba.
Tenemos más tecnología, mejores recursos, más controles de calidad para cada cosa que compramos, y resulta que estamos teniendo más errores y fallos que nunca. Yo solo veo dos posibles respuestas, o dejadez a la hora de diseñar un producto o un control de calidad deficiente y sin cuidado alguno ni respeto por el usuario.
Sois libres de opinar.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Pérez-Reverte - Retrato de un héroe
Hay héroes en la vida real. No sólo en el cine, la tele o la literatura. Usted y yo nos cruzamos con ellos con frecuencia, sin reconocerlos. Es injusto, pero así son las cosas. La gente debería llevar su biografía escrita en la cara. En la mirada. A veces la lleva, pero no todo el mundo sabe leer allí. Pocos lo hacen. De cualquier modo, las biografías visibles no son el caso. Los héroes pasan por nuestro lado sin que reparemos en ellos. Se sientan en la terraza del bar, se sujetan a la barra del metro o hacen cola en la oficina del paro, como tantos. Conozco a uno con pinta de pobre diablo: un emigrante rumano que se busca la vida trabajando de albañil en lo que puede. Es joven, de maneras toscas. Un día, camino de la obra, vio que una anciana, a la que no conocía de nada, quería tirarse por la ventana de un tercer piso. El hombre trepó arriba como pudo y la estuvo sosteniendo, jugándose la vida en el vacío, hasta que llegaron los vecinos y los bomberos. Después se fue a acarrear ladrillos, como cada día, y agachó la cabeza cuando el capataz lo abroncó por llegar tarde.
Sé de otro héroe, entre tantos, con el que se cruzan algunos de ustedes de vez en cuando. Lleva casi treinta años salvando vidas, pero no se le nota. Es un tipo callado. Discreto. Supongo que nunca me perdonaría que diese aquí su nombre, así que ni lo intento. Baste decir que hay quien lo admira y quien lo ama. Quien le lleva la cuenta de los rescates que ha realizado en el mar. Unos cuatro mil, calculan. Primero como buceador y luego en Salvamento Marítimo. De manzanilla man, que dicen allí; porque, como las bolsitas de infusión, lo cuelgan con un cabo desde un helicóptero y lo sumergen en el agua para que trinque a la gente. Duro que te rilas, imagínense. El pavo. Una vez salió su foto en los periódicos, sujetando los intestinos de un fulano al que llevaban en una zodiac camino del buque hospital Esperanza del Mar. Antes de evacuar al herido tuvo que reducir a hostias al tripulante que se paseaba por la cubierta del pesquero con un ataque de delirium tremens, llevando en la mano el cuchillo con el que acababa de rajar a su colega.
Hace un tiempo, el helicóptero donde volaba con tres compañeros cayó al agua frente a la costa de Almería. Cosas de la mala suerte. De que salga tu número. Nuestro héroe es un hombre entrenado para esa clase de situaciones: sabe cosas que el común de los mortales ignoramos. Así que las puso en práctica por instinto de adiestramiento. Se llenó el pecho de aire segundos antes del impacto, hiperventiló mientras se inundaba la cabina, se zafó del arnés que lo ataba al helicóptero que se hundía, y subió a una balsa salvavidas. Allí cogió un cuchillo y una linterna, se quitó el chaleco inflado para poder sumergirse, y tras palpar la carne levantada en su cuero cabelludo y comprobar que pese al golpe y las heridas estaba entero, buceó de nuevo en busca de sus compañeros. No los encontró. Agotado, volvió a la balsa. No usó las bengalas de mano porque sabía que flotaba en una mancha de queroseno. Lanzó una con paracaídas, se tumbó en la balsa y aguardó haciendo señales intermitentes con la linterna. Rescatado por una patrullera de la Guardia Civil, sus palabras en el hospital fueron «¡Cosedme ya, joder!... ¡Tengo que ir a por mis compañeros!». Pero los tres habían muerto en el impacto.
Hubo medallas con distintivo rojo para los cuatro. Los muertos y el superviviente. A menudo queda alguien para contarlo, aunque éste sea poco amigo de contar. Aquel día, el telediario apenas mencionó la noticia: un helicóptero de rescate caído al mar y tres palabras del ministro del ramo. Punto. Nada sobre quiénes eran los tres desaparecidos, qué los llevó a la muerte, cuántas vidas salvaron jugándosela durante años y años. Nada sobre el cuarto hombre. El que seguía vivo. El que se lamía las heridas. Por aquellos días aún lo copaba todo el terremoto de Haití, más espectacular y vistoso. Comparados con las conexiones en directo desde Puerto Príncipe, tres rescatadores muertos eran poca cosa. Para lo que sí hubo espacio fue para que la tele y los periódicos se ocuparan de las andanzas de Brad Pitt y Angelina Jolie. Sus vacaciones solidarias en no sé dónde. También en Haití, me parece. Tan humanitarios ellos. Tan guapos y tan fashion.
Hágase un favor, estimado lector. A usted mismo. Cuando vaya hoy a tomar un café, una caña o lo que sea, preste atención al apoyarse en la barra del bar o la cafetería.
Tal vez haya a su lado un hombre o una mujer, solos o acompañados, mojando un churro en la taza, despachando un pincho de tortilla o tomándose una aspirina. Tipos normales, como usted o como yo. Gente de infantería. Obsérvelos de reojo y con respeto, porque nunca se sabe. Quizá esté mirando a un héroe.
Extraído de Patente de Corso
martes, 22 de marzo de 2011
Tsunami, Le Project
Ilustración original de Silver: http://silverblogbd.blogspot.com/
Tsunami, Des images pour le Japon es una iniciativa que invita a todo aquél que tenga algo de arte en la escritura o en el dibujo a crear una obra que se ponga a la venta para recaudar beneficios y colaborar a la reconstrucción del país del Sol Naciente, trístemente afectado por los efectos del terremoto y tsunami que han dado la vuelta al mundo (de la central de Fukushima prefiero no hablar, porque estoy bastante cabreado con el periodismo español y el amarillismo con el que han tratado la crisis).
Hasta el momento van una buena cantidad de obras pictóricas presentadas por la gente, de todos los rincones del planeta, que representan la catástrofe desde las más variopintas formas, plasmando el dolor de todo el mundo que tenga sangre en las venas por la enorme pérdida que han sufrido en sus obras, dándo apoyo con su obra a través de la frase "The Sun will rise again" ("El Sol se alzará de nuevo") o mostrando el carácter luchador natural de los japoneses con obras que invitan a pensar en la pronta recuperación del país.
Como, lamentablemente, ni tengo buena mano con los pinceles ni tampoco escribiéndo, ésta es mi particular forma de apoyar el proyecto, dándolo a conocer a través de mi blog y su posterior enlace a Facebook. Quizá no sea el mejor de los apoyos, pero es todo lo que puedo hacer desde la impotencia que siento al no poder presentarme allí a colaborar con las tareas de reconstrucción.
Os dejo un par de muestras más, las que más me han impactado, junto a la del encabezado de ésta entrada, para que contempléis el arte y buen hacer que tiene la gente que colabora con el proyecto.
Tsunami, Des images pour le Japon es una iniciativa que invita a todo aquél que tenga algo de arte en la escritura o en el dibujo a crear una obra que se ponga a la venta para recaudar beneficios y colaborar a la reconstrucción del país del Sol Naciente, trístemente afectado por los efectos del terremoto y tsunami que han dado la vuelta al mundo (de la central de Fukushima prefiero no hablar, porque estoy bastante cabreado con el periodismo español y el amarillismo con el que han tratado la crisis).
Hasta el momento van una buena cantidad de obras pictóricas presentadas por la gente, de todos los rincones del planeta, que representan la catástrofe desde las más variopintas formas, plasmando el dolor de todo el mundo que tenga sangre en las venas por la enorme pérdida que han sufrido en sus obras, dándo apoyo con su obra a través de la frase "The Sun will rise again" ("El Sol se alzará de nuevo") o mostrando el carácter luchador natural de los japoneses con obras que invitan a pensar en la pronta recuperación del país.
Como, lamentablemente, ni tengo buena mano con los pinceles ni tampoco escribiéndo, ésta es mi particular forma de apoyar el proyecto, dándolo a conocer a través de mi blog y su posterior enlace a Facebook. Quizá no sea el mejor de los apoyos, pero es todo lo que puedo hacer desde la impotencia que siento al no poder presentarme allí a colaborar con las tareas de reconstrucción.
Os dejo un par de muestras más, las que más me han impactado, junto a la del encabezado de ésta entrada, para que contempléis el arte y buen hacer que tiene la gente que colabora con el proyecto.
Ilustración original de Mayön: http://super-bubulle.blogspot.com/
Ilustración original de Jean-Marie Minguez: http://www.jm-minguez.com/fanarts-en/?lang=en
Ilustración original de Timothy Rodriguez: http://timothyrodriguez.blogspot.com/
Ilustración original de Sparth: http://www.sparth.com/
Desde aquí os animo a todos aquellos que sepáis dibujar que colaboréis con el proyecto, tenéis hasta el 10 de abríl para ello. El enlace a la página del mismo está en el encabezado de la entrada, pero os lo vuelvo a dejar aquí:
Gambatte Nihon!
lunes, 21 de marzo de 2011
Pérez Reverte - ¿Somos idiotas?
Hay un problema laboral del colectivo de controladores aéreos que afecta al 1,2% de la población española (600.000 personas) y casi todos saltáis como energúmenos pidiendo hasta el linchamiento de ese colectivo cuando el día anterior hacen otra reforma del sistema laboral más restrictiva, quitan los 420 euros de ayuda a 688.000 parados que están en la ruina y anuncian cambios drásticos a peor en la ley de pensiones que afectan al 80% de la población y nadie se indigna ni dice nada. ¿Sois idiotas?
Estáis pidiendo a gritos al Gobierno que se apliquen medidas que quitan el derecho a la baja laboral, a los permisos retribuidos y a las horas sindicales, sacar militares a la calle ¿sois idiotas?
Estáis leyendo que mintieron en los vuelos de la CIA, en el caso Couso, que González era la X del GAL, que gente del PP cobraba de la trama Gürtel, que hay políticos que cobran más de 230.000 euros al año, pero que nos cuestan más de 3 millones de euros, que la corrupción en la política no es excepción, sino norma, que ellos mismos se adjudican el derecho a cobrar la jubilación máxima con pocos años en las Cortes y a nosotros nos piden 40 de cotización, banqueros que consiguen del gobierno medidas duras contra los trabajadores y que tenían que estar en la cárcel por delitos demostrados de fraude fiscal y no decís nada, os quitan dinero para dárselo a esa gente que cobra cientos de miles de euros año, especula con nuestro dinero, defrauda a Hacienda y seguís callados ¿sois idiotas?
Tenéis una monarquía que se ha enriquecido en los últimos años, que apoya a los poderosos, a EEUU, a Marruecos y a todo lo que huela a poder o dinero, hereditaria como en la Edad Media ¿sois idiotas?
En Inglaterra o Francia o Italia o en Grecia o en otros países los trabajadores y los jóvenes se manifiestan hasta violentamente para defenderse de esas manipulaciones mientras en España no se mueve casi nadie ¿sois idiotas?
Consentís la censura en los medios de comunicación, la ley de partidos, la manipulación judicial, la tortura, la militarización de trabajadores sólo porque de momento no os afecta a vosotros ¿sois idiotas?
Sabéis quién es toda la gentuza de las revistas del corazón, futbolistas supermillonarios pero jamás escucháis a nadie como Saramago o Chomsky u otros mil intelectuales veraces y comprometidos con vuestros problemas ¿sois idiotas?
Si mucha gente responde sí, aún nos queda un poco de esperanza de conseguir acabar con la manipulación de los políticos y poderosos.
Si la mayoría contesta no, entonces estamos jodidos.
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